¿Tienes dolores estomacales, cólicos abdominales, flatulencias u otros trastornos digestivos? El tomillo es tu solución ya que es frecuentemente utilizado en tratamientos contra procesos digestivos lentos. Además, también es usado para algunas dolencias del aparato respiratorio como dolor de garganta, anginas o afonía.

Diferentes nombres

Se llama también tremoncillo y su nombre científico es thymus vulgaris. El término ‘thymus’, utilizado ya por Virgilio en sus Geórgicas, deriva etimológicamente del latín y significa “oloroso”, en referencia a su intenso aroma.

Clasificación

Pertenece a la familia de las labiadas, al igual que el romero, la albahaca o la menta.

Origen e historia

Planta originaria del Mediterráneo. Su hábitat natural se extiende desde el norte de África  hasta Asia Menor, pasando por Europa meridional.

Por sus propiedades bactericidas y aromatizantes, el tomillo era una de las plantas que se usaba en el Egipto faraónico para embalsamar a las momias y evitar la putrefacción de sus cuerpos. Además, los egipcios lo usaban a modo de incienso para purificar el aire y ahuyentar las influencias negativas.

En la antigua Grecia, el tomillo era considerado símbolo de fuerza y vigor. Galeno lo recomendaba para curar los trastornos respiratorios y para expulsar los parásitos intestinales.

Los romanos lo introdujeron en la cocina. Lo emplearon mucho como especie aromática para dar sabor a los quesos y aromatizar vinos. También lo usaban para purificar sus viviendas.

En la Edad Media, las damas le regalaban un ramillete de tomillo a sus caballeros y a los guerreros, no sólo porque se creía que aumentaba el coraje del portador, sino también como símbolo de protección en las batallas. También lo quemaban para purificar el ambiente durante las epidemias, y lo colocaban dentro del ataúd para proteger al difunto en su tránsito hacia la próxima vida.

Por sus propiedades medicinales, en el siglo XVI su cultivo se extendió ampliamente por Alemania.

Su uso fue y sigue siendo muy popular en la cocina mediterránea, especialmente en España, Italia y Grecia. Se usa para aromatizar caldos, sopas, estofados,  guisos, legumbres, platos de carne asada o pescado al horno, además de ser añadido a adobos, salsas, vinagres y aceites.

Lugar de cultivo

Los países con mayor producción de tomillo son España y Francia, pero crece en los terrenos calcáreos de toda la cuenca mediterránea.

También se ha extendido su cultivo a América, donde se cultiva principalmente en México, Colombia y Perú.

Principios activos

Sus hojas son ricas en aceite esencial, que alcanza su concentración máxima en las plantas de 3 años y durante el verano. Está compuesto principalmente por timol y carvacrol, (sustancias con propiedades antibióticas, expectorantes y balsámicas), pero también tiene geraniol, anetol, borneol, linalol y alfa-terpineol. Otros componentes del tomillo son los ácidos fenólicos (especialmente el ácido cafeico y el clorogénico), los ácidos triterpénicos (sobre todo el ursólico y el oleanólico), flavonoides, saponinas, taninos, ácido rosmarínico y minerales, como el calcio, hierro, litio y manganeso.

Propiedades

Nivel interno

  • Efecto aperitivo, digestivo, antiespasmódico, antiséptico, antihelmíntico, antibiótico, antivírico y expectorante, además de ser estimulante.

Nivel externo

  • Sus efectos son bactericidas, fungicidas, antisépticos y desodorantes.

Indicaciones

Vía interna

  • El tomillo abre el apetito, por lo que está indicado en caso de inapetencia o anorexia, y es muy eficaz para aliviar problemas intestinales como indigestión, flatulencias, cólicos, gastritis, intoxicaciones alimentarias. También combate los parásitos intestinales ya que actúa sobre la musculatura y el sistema nervioso central de las tenias y lombrices, provocando una excitación pasajera, seguida de parálisis. Esto permite la expulsión del parásito.
  • Es una gran planta para el sistema respiratorio, ya que alivia todo tipo de tos (seca, irritativa, asmática), así como bronquitis,  laringitis, anginas, rinorrea e infecciones pulmonares.
  • También es eficaz en otro tipo de infecciones y virus, como la gripe, el herpes, la cistitis, las infecciones venéreas, las infecciones bucales y la caries.
  • Es un tónico físico y mental, por lo que combate la fatiga, el estrés y la falta de memoria.
  • Activa la circulación y combate las menstruaciones dolorosas.

Vía externa

  • Está indicado en caso de exceso de sudor (hiperhidrosis), halitosis, infecciones bucales, hongos en piel y uñas, y candidiasis vaginal.

Forma de administrar

Vía interna

  • Se puede tomar en infusión, jarabe, tintura, extracto fluido o cápsulas.

Vía externa

  • En infusión (para gargarismos, friegas y baños de asiento), inhalaciones (para problemas respiratorios) o aceite esencial.

Precauciones

El tomillo es una planta bastante segura en las dosis recomendadas, pero si éstas se exceden puede causar irritación intestinal (con vómitos y dolor estomacal) e hipertiroidismo (un exceso de timol puede provocar hiperactividad de la glándula tiroides).

Si se toma durante una larga temporada, es aconsejable tomar yogur natural, ya que de no hacerlo, la flora bacteriana podría resultar afectada debido al efecto antibiótico de la planta. El aceite de tomillo sólo debe usarse por vía tópica.

Contraindicaciones

Evitar su uso durante el embarazo y la lactancia, ya que no está demostrado que sea seguro en estos casos.

 ¿Sabías qué?

  • El tomillo siempre se ha considerado un símbolo de salud, fuerza y protección. Por ello, se utilizaba en rituales y hechizos para recuperar la salud o para evitar la enfermedad.
  • Según su tradición mágica, si realizamos baños de tomillo purificamos el cuerpo y el alma, y estaremos a salvo de cualquier enfermedad, además de otorgarnos fuerza y valor. También dice que si llevamos una rama de tomillo en el bolsillo, podemos desarrollar la intuición y el “6º sentido”, mientras que si la ponemos bajo la almohada, se evitan las pesadillas.
  • Se utiliza en la industria cosmética para elaborar perfumes, jabones, pastas de dientes y enjuagues bucales.
  • Gracias a sus propiedades antimicrobianas y antifúngicas, que combaten bacterias y moho, el tomillo se usa  para la limpieza y la desinfección del hogar. Para ello podemos preparar un limpiador casero que contenga esta planta o añadir su infusión o aceite esencial al agua que usemos para limpiar cualquier superficie. También se puede preparar un spray que contenga tomillo y pulverizar la casa con él. Además refresca y aromatiza el aire.
  • Se usa como repelente de insectos, por lo que podemos tener ramilletes de tomillo por la casa, especialmente cerca de la cama de nuestra mascota.
  • Con esto, además, alejamos las energías negativas de nuestro hogar.
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About Author

Diplomada en Naturopatía, Dietética y nutrición, Cosmética natural, Iridología, Reflexología y Acupuntura coreana