En odontología, tener una sensibilidad dental es una dolencia muy frecuente en la población y se presenta como una sensación desagradable, punzante y eléctrica en uno o más dientes. En ocasiones puede ser el indicio de otros problemas dentales que necesitarían de la intervención de un control odontológico. Por ello, siempre recomendamos la visita al especialista para que diagnostique la posible causa de dicha sensibilidad y que proponga al paciente el tratamiento más adecuado.

Anatómicamente se distinguen tres zonas en el diente:

  • Nervio: es la estructura más profunda.
  • Dentina: se encuentra protegiendo al nervio
  • Esmalte: está por encima de la dentina, y cuando se altera esta estructura, es cuando aparece la sintomatología de la sensibilidad dental.

En ocasiones cuando las molestias no remiten tras haber realizado varios tratamientos conservadores, se debe realizar la desensibilización del diente mediante la eliminación del nervio dentario.

Distinguimos 4 causas por la que los dientes reaccionarán con hipersensibilidad ya sea a lo frío, dulce, caliente e incluso a la presión. Estas son:

Abrasión

Se produce por la perdida de encía, por la acción de algunos alimentos o bien al cepillado incorrecto, brusco y agresivo.

Atrición

Es el desgaste lento y gradual del esmalte debido al contacto de diente con diente. Bruxismo, rechinar los dientes o bien cuando apretamos con fuerza la mandíbula.

Erosión

Debido a la acción de ciertos agentes químicos. Dietas ácidas, vómitos frecuentes, caries, cepillado incorrecto, etc.

Tratamientos odontológicos

Como por ejemplo en ortodoncias con poco control periódico.

En este articulo trataremos de hacer referencia de aquellos remedios populares o caseros que se han observado más efectivos para controlar estos síntomas tan frecuentes como molestos, siempre dejando abierta la alternativa de que el odontólogo es el que tiene siempre la mejor solución.

Remedios naturales para tus dientes sensibles

  1. Hacer enjuagues con bicarbonato de sodio: diluyendo una cucharadita de café en agua. También podemos hacer uso del polvo fino de sal en forma de masajes o de enjuagues dos veces al día, no hacerlo por más de dos semanas. Estos procedimientos reducen también la presencia de bacterias y se puede controlar el mal aliento.
  2. Masajear los dientes con aceite de canela: empapando una pelota de algodón envuelta en gasa.
  3. Enjuagues con té de manzanilla: tras el cepillado de los dientes.
  4. Masajear durante 5 minutos: con pepino o bien con patata sin cocer, por los dientes y posteriormente enjuagar la boca con abundante agua.
  5. Masajear durante algunos minutos hojas de menta. Se debe realizar en varias ocasiones al día.
  6. Masaje dentario con extracto de Vainilla: cuatro veces al día.
  7. Aceite de clavo: untar o masticar el mismo clavo, tiene un efecto antiinflamatorio y antibacteriano a través de una sustancia denominada Eugenol, también mejora la halitosis.
  8. Raíz de Jengibre: lo podemos utilizar por sus efectos analgésicos y antiinflamatorios y lo utilizaremos de forma directa rallándolo y aplicándolo en la zona afectada o bien en forma de infusión realizando gárgaras.

Cómo prevenir la sensibilidad dental

  1. Debemos evitar el consumo de azúcares y alimentos ácidos (sodas y zumos comerciales), pues se ha observado que intervienen en la erosión del esmalte, además de facilitar los procesos inflamatorios e infecciosos.
  2. Cepillarse los dientes después de las comidas. Es preferible utilizar los cepillos eléctricos o con dientes suaves y el hilo dental, pues ayudan a eliminar mejor la placa y garantizan una mejor limpieza.
  3. Disminuir el consumo de tabaco.
  4. Hay que actuar sobre el rechinar de dientes.
  5. Debemos informar que los tratamientos de blanqueamiento son inductores de sensibilidad dental durante un tiempo.
  6. Debemos mantener revisiones dentales periódicas.
  7. Se aconseja usar pastas desensibilizantes, ya que mantienen rellenos los túbulos de la dentina.
  8. Realizando enjuagues de fluoruro, sobre todo en personas que presentan caries.

En conclusión, si alguno de los consejos populares mostrados no han tenido el resultado efectivo para disminuir dicha sensibilidad, deberemos acudir a control odontológico y sobre todo siempre que:

  • La sensibilidad no desaparezca después de dos semanas con tratamiento.
  • Existe sensibilidad a la presión en una pieza dentaria.
  • Hay molestias que se mantienen de forma continua por más de una hora.
  • Solo existe una pieza dentaria muy sensible.
  • Las encías próximas al diente cambian de color.
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About Author

Diplomada en enfermería. Licenciada en odontología. Especialista en implantologia, cirugía oral y estética dental.

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