El buen tiempo, la luz, la buena temperatura y otros factores producen cambios en nuestro organismo, generan una sensación de bienestar aportándonos vitalidad y positividad que nos hacen sentir bien con nosotros mismos. En ocasiones podemos sentirnos cansados, sin energía y emocionalmente decaídos sin razón aparente, en ese caso podríamos tener una astenia primaveral.

La astenia primaveral es un trastorno pasajero provocado por el cambio de estación y con unos síntomas como los siguientes:

  • Tono vital bajo
  • Trastornos del sueño
  • Tristeza sin explicación
  • Cansancio generalizado
  • Irritabilidad
  • Cierta pérdida de memoria
  • Pérdida de interés sexual

 

Consejos para prevenirla

 

  • Mantén unos horarios fijos
    Descansar correctamente nos va a ayudar a empezar el día con energía. Intenta establecer un horario fijo para crear un hábito y duerme como mínimo 8 horas.

 

    • Cuida la alimentación
      Si tienes menos apetito del habitual durante más de una semana hay que prestarle atención; el organismo requiere energía para funcionar correctamente y no sentirnos agotados.
      En nuestra dieta debemos evitar alimentos ricos en grasas saturadas y sustituirlos por grasas insaturadas como aceite de oliva o pescado azul, tomar frutas y verduras de temporada y no olvidar la ingesta diaria de proteínas.
      Los alimentos ricos en hidratos de carbono como la pasta o el arroz los elegiremos integrales para que se liberen de forma lenta en nuestro organismo y no tengamos falta de energía durante el día. Además también nos aportarán fibra, minerales y vitaminas del grupo B, ideales para nuestro sistema nervioso.

 

    • Vigila la hidratación
      Mantén una correcta hidratación bebiendo un litro y medio de agua al día.

 

    • Practica ejercicio moderado
      Hacer ejercicio de forma regular nos aumenta la autoestima, reduce los niveles de estrés y ansiedad, y ayuda a controlar el peso. Caminar durante media hora al día, dar un paseo en bicicleta o nadar son actividades sencillas que podemos incluir en nuestro día a día.

 

    • Realiza actividades placenteras
      Dedicar cada día un rato a tus aficiones te ayudará a salir de la rutina y a despejar la mente.

 

    • Utiliza remedios naturales
      Existen productos naturales que te pueden hacer sentir mejor como por ejemplo tomar jalea real, eleuterococo o maca.

 

  • Usa técnicas de relajación
    Practicar yoga o meditación puede reducir los niveles de estrés y también nos ayuda a tener más conciencia corporal con efectos positivos a nivel cognitivo.

Con estos pequeños cambios de hábitos lograrás que tu organismo esté más preparado para adaptarse a los cambios estacionales y afrontar el día a día con vitalidad.

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About Author

Enfermera y experta en Imagen Corporal. Profesora de "Experto en terapias naturales" en la Facultat de Tecnocampus Mataró (UPF). Asesora de Responsabilidad Profesional en el Colegio de Enfermeras y Enfermeros de Barcelona (Imagen corporal, ejercicio libre y terapias naturales)

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