El llantén es una planta con una gran cantidad de propiedades medicinales y de grandes hojas verdes que, junto con las semillas, se utilizan para hacer remedios medicinales naturales. Es muy usada para tratar enfermedades como los resfriados, la bronquitis, infecciones urinarias e inflamaciones oculares.

Principios activos

Contiene glucósidos iridoides y principalmente aucubina (o aucubósido), su principio activo más importante.

Además de asperulósido y catalpol, también contiene alcaloides (plantagonina, indicaína), flavonoides (apigenina, luteolina, baicaleína, hispidulina, nepetina, escutelareína, plantaginina, homoplantiginina), ácidos (benzoico, cafeico, clorogénico, ferúlico, fumárico, cumárico, gentísico, salicílico), mucílagos, pectina, taninos, enzimas y sales minerales (potasio, magnesio, silicio, zinc, calcio).

Propiedades

Uso interno

  • El llantén tiene acción expectorante, espasmolítica, antiinflamatoria, antibacteriana, depuradora de la sangre, antihemorrágica, astringente, laxante, saciante, hipoglucemiante y hepatoprotectora.

Uso externo

  • Por vía tópica es antimicrobiano, hemostático y cicatrizante.

Indicaciones

Uso interno

  • El llantén es una planta muy beneficiosa para el tratamiento de las afecciones broncopulmonares, gracias a las propiedades antibacterianas y expectorantes del aucubósido; y la acción suavizante y demulcente de los mucílagos, además de su poder antiinflamatorio y antihistamínico, especialmente útil para combatir la bronquitis, la faringitis, la laringitis y la sinusitis, así como las alergias respiratorias (rinitis, asma).
  • Es muy recomendable para la gripe, los resfriados y todos los problemas catarrales de los oídos y vías respiratorias.
  • Alivia tanto la diarrea (por su contenido en taninos), como el estreñimiento (por su contenido en mucílagos, fibra soluble que facilita el peristaltismo).
  • Los mucílagos protegen la mucosa estomacal, aliviando la acidez y la inflamación gástrica, por lo que combaten las úlceras pépticas, la gastritis o el síndrome de colon irritable.
  • Los mucílagos además, forman un gel voluminoso, que proporciona sensación de saciedad y retarda la absorción de grasas y azúcares en el intestino, por lo que es muy beneficioso tanto para perder peso como para bajar los niveles de azúcar en la sangre (combatiendo la diabetes).
  • Protege al hígado. Siendo útil en caso de hepatitis e incluso puede actuar como antídoto contra los envenenamientos, tanto por mordeduras de serpientes como por setas venenosas, depurando la sangre e impidiendo al hígado que absorba las toxinas; y con ello los daños que producen.
  • Por su efecto depurativo y antibiótico, está indicado en caso de infecciones genitourinarias.

Uso externo

  • Aplicado externamente desinfecta y cura heridas, picaduras (de abejas, avispas, medusas) y mordeduras
  • Así como forúnculos (también ayuda a madurarlos)
  • Trata irritaciones e inflamaciones en la piel, los eczemas, la dermatitis y las hemorroides.
  • Combate problemas bucales y de garganta (llagas, gingivitis, amigdalitis y faringitis).
  • Alivia las inflamaciones oculares, como la conjuntivitis y la blefaritis.
  • El jugo de la planta alivia el dolor dental y de oído.

Forma de administración

Uso interno

  • El llantén puede administrarse por vía interna mediante infusión, jugo de la planta fresca, extracto fluido, tintura, jarabe y comprimidos.
  • El jarabe de llantén es un remedio casero muy popular para la tos y otros trastornos respiratorios, que se puede elaborar en casa de una manera fácil, machacando las hojas de llantén con un poco de agua y dejándolo reposar una horas; filtrando el líquido, mezclando con una parte equivalente de azúcar y disolviendo al baño María.
  • En cuanto a la dosis, se recomiendan 3 cucharaditas al día.

Uso externo

  • Por vía tópica, puede administrarse mediante la infusión, aplicada en forma de compresas, lavados, colutorios, gargarismos y baños oculares.
  • También se puede aplicar mediante pomada (para forúnculos y hemorroides) o cataplasmas de hojas frescas y machacadas,
  • Para tratar las heridas, se lavan bien varias hojas de la planta. Unas cuantas se machacan y se colocan encima de la herida, y por encima de estas, se coloca una hoja entera a modo de apósito o gasa.

Precauciones

La planta fresca puede provocar dermatitis en pieles sensibles.

Contraindicaciones

Está contraindicado durante el embarazo y la lactancia.

Diferentes nombres

Su nombre científico es plantago major, por lo que también es conocido como plantago. Deriva del latín ‘planta’ (pie) y ‘ago’ (parecer), por la forma que presentan las hojas de ciertas variedades.

Otros de sus nombres son plantaína, llantén mayor o lengua de carnero.

Tipo de planta

Planta herbácea perenne de la familia de las plantagináceas. Las hojas se disponen en una roseta basal. Sus flores, pequeñas y blancas o purpúras, forman una densa espiga cilíndrica. Sus frutos son unas cápsulas que contienen de 8 a 16 semillas. La planta es polinizada por el viento y produce miles de semillas (unas 20.000 por planta).

Origen e historia

El llantén, nativo de Eurasia y conocido en gaélico como “hierba curativa”, por ser una planta versátil que combate muchos trastornos. Ha sido usado desde tiempos remotos para tratar las heridas, las picaduras de insectos y las mordeduras de animales rabiosos. Los nativos americanos, incluso, elaboraban un polvo con la raíz de esta planta para protegerse de las mordeduras de serpiente. Por ello, en algunas culturas antiguas era denominada “la medicina de la vida”. Estudios recientes confirman el acertado uso que se ha hecho de esta planta desde la antigüedad, ya que en el análisis químico del llantén se ha encontrado una cantidad importante de aucubina (sustancia que actúa como una poderosa anti-toxina), capaz de contrarrestar los efectos y reacciones alérgicas de las picaduras de avispas, medusas, alacranes, serpientes y plantas como la ortiga y la hiedra venenosa.

Hábitat

Crece en tierras de cultivo, junto a carreteras y bordes de caminos. En lugares húmedos de toda Europa, América, Asia occidental y África del norte.

¿Sabías qué?

Antiguamente, se ataban unas hojas de llantén con lana roja en la cabeza, para aliviar la cefalea; y en los pies, para el cansancio. Se dice que si se esconde esta planta en alguna parte del hogar protege contra visitantes no deseados, como los ladrones. Las hojas del llantén son comestibles y aportan mucha fibra, carotenos y vitamina C, por lo que se incluyen en ensaladas, guisos y purés.

De hecho, es una de las plantas que más consumen los animales herbívoros para alimentarse, especialmente los conejos y las orugas. Y los pájaros, comen sus semillas.

Promueve la regeneración de las células de la piel, por lo que se emplea en la industria cosmética como ingrediente de cremas regeneradoras.

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About Author

Diplomada en Naturopatía, Dietética y nutrición, Cosmética natural, Iridología, Reflexología y Acupuntura coreana

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