Según la Real Academia de la Lengua Española, la ecología es la ciencia que estudia los seres vivos como habitantes de un medio, y las relaciones que mantienen entre si y con el propio medio. Existen varias denominaciones: Ecológico, Orgánico (más usado en UK, India y USA), Biodinámico (Alemania, sello Demeter), Biológica (Suiza y Austria), BIO, ECO, etc.

La agricultura ecológica es un sistema de producción que favorece el uso de recursos renovables y la devolución de nutrientes al suelo a través de abonos animales; en la producción animal es un sistema que enfatiza el bienestar del animal y el uso de alimentos naturales. La agricultura ecológica aprovecha el balance del sistema natural para controlar plagas y prohíbe el uso de abonos y plaguicidas químicos, así como el uso terapéutico de antibióticos y productos modificados genéticamente.

Es bastante difícil conseguir una certificación orgánica, por lo que los agricultores pasan un periodo de espera vigilados estrechamente, en el que sus productos son “productos orgánicos no certificados”, pendientes de que se les conceda la certificación, una vez hayan cumplido con todos los requisitos. Luego tienen revisiones periódicas para mantener el sello.

A efectos de consumo hemos de tener en cuenta que la forma de producción no sólo afecta a los alimentos, sino también a los productos de cosmética, limpieza, textiles, etc. Todo lo que te pongas en el cuerpo deberías poder comerlo, ya que tanto cremas como jabones y detergentes llegan al torrente sanguíneo, ya sea por vía oral, cutánea o nasal.

El movimiento ecológico surgió a mediados del siglo XX como respuesta a la llamada Revolución Verde, que supuso la introducción de las variedades híbridas y después los organismos genéticamente modificados y/o transgénicos (OGM). La Revolución Verde solo tiene de bonito el nombre, porque implica la destrucción de plantas autóctonas y la creación de la agricultura industrial o convencional con sus consiguientes problemas:
  • Problemas medioambientales por el elevado coste energético, ya que se sustituye la energía gratis del sol por la del petróleo. Consumo no solo del carburante usado en maquinaria sino también el necesario para fabricar los abonos, especialmente los nitrogenados. ¡Para una tonelada de abono se necesitan tres toneladas de petróleo!
  • Contaminación del agua con nitratos y pesticidas (ya se han encontrado residuos de pesticidas en el agua de lluvia); del aire, por ejemplo, con bromuro de metilo, un desinfectante de suelos que se usa mucho en cultivos de hortalizas, fresas, flores, etc, y que es responsable de la destrucción de la capa de ozono; del suelo debido al excesivo laboreo con potentes tractores, al exceso de abonos nitrogenados, al uso de herbicidas, al monocultivo (siempre la misma especie vegetal), consiguiendo que muchas tierras se vuelvan improductivas.
  • Alteraciones en el equilibrio de los ecosistemas por pérdida de diversidad en plantas. Con los híbridos y ahora los transgénicos, hemos perdido muchísimas variedades autóctonas. Han aparecido nuevas plagas y enfermedades debido al abuso de pesticidas, que han roto la cadena de depredadores naturales de insectos como pájaros. Sin enemigos naturales las plagas se reproducen sin control. Los pesticidas contribuyen a que cada vez sean más resistentes las plagas. También se ha alterado la capacidad reproductora de muchas especies animales porque los pesticidas actúan como disruptores hormonales.
  • Problemas de seguridad alimentaria, que son muchos, entre ellos:
    1. Pesticidas, que causan intoxicaciones tanto agudas como crónicas y actúan como disruptores hormonales.
    2. Nitratos, que forman parte de los vegetales pero que, a causa del exceso de abonos nitrogenados, se dispara su contenido y su ingesta es perjudicial para la salud ya que son cancerígenos. Sobre todo encontramos residuos de nitratos en el agua bebida. Afecta mucho a la población con un consumo pobre en vitamina C.
    3. Hormonas y antibióticos en alimentos de origen animal, utilizados para el crecimiento de los animales  y para prevenir enfermedades. Por un uso abusivo se han creado bacterias patógenas resistentes a antibióticos.
    4. Alimentos transgénicos. OGM u OMG (Organismo Genéticamente Modificado): plantas, animales o microorganismos cuyo material genético ha sido alterado usando técnicas de ingeniería genética, sobre el ADN, para modificar y transferir material genético de una especie a otra y crear una combinación de caracteres nuevos que no existirían de forma natural. El término transgénico sirve para indicar que se ha producido una manipulación entre dos especies diferentes, hay muchos ejemplos: las papayas transgénicas de Hawai (el 77% de la producción) que contienen un gen que las hacen resistentes al ataque del virus papaya ringspot que asoló los cultivos en 1990; la soja transgénica, mucho más resistente a los herbicidas; el maíz transgénico, resistente a los insectos, sus granos son más brillantes y anaranjados; el trigo transgénico, mucho más resistente a las sequías y a los insectos; las patatas, los tomates, el café, las uvas (sin pepitas y más duraderas), el tabaco, el salmón transgénico y un largo etcétera.

La seguridad alimentaria está regida por una reglamentación. A nivel de consumidor, cuando compramos un producto alimenticio convencional podemos leer en la etiqueta sus ingredientes y los aditivos alimentarios (las letras E seguidas de un número).

Si a lo largo del día se ingieren muchos comestibles con letras E “malas”, se pueden aparecer problemas de salud.

De vez en cuando no importa que tomemos un poco de glutamato monosódico (E-621), pero es diferente si lo hacemos en cada comida o a diario. Es un gran potenciador del sabor muy empleado en alimentos preparados (surimi, gulas, embutidos, postres preparados, etc.)

Existe una aplicación de móvil que se llama “Aditivos alimentarios – Números E”, en la que puedes consultar si el aditivo está considerado verde, naranja o rojo (bueno-neutro-malo) y sus características. Es una buena manera de ser conscientes de lo que nuestro cuerpo recibe.

Después de comentar los problemas que tiene la producción industrial o convencional para fabricar en masa tanto soja como carne de vaca, hay que tener en cuenta que existen ciertos alimentos cuyo consumo no es tan problemático. Existe una lista creada por EWG, organización americana sin ánimo de lucro, que indica cuáles son los Dirty 12 y los Clean 15.

En fin,  la agricultura convencional nos da un montón de problemas que podemos evitar consumiendo productos ecológicos, que no es otra cosa que el cultivo de toda la vida hasta que surgió la Revolución Verde a mediados del siglo pasado. El precio es un poco más alto, pero a largo plazo compensa. Eso si, viendo la lista de EWG, apuesta por las fresas ecológicas y los aguacates convencionales.

 

Fuentes

  • FAO, Agricultura Orgánica
  • FAO, glosario de agricultura orgánica: 
  • Inocuidad y Calidad de los Alimentos en relación con la Agricultura Ecológica
  • Enlaces con páginas relacionadas con agricultura ecológica, proporcionado por la FAO
  • Coordination of European Transnational Research in Organic Food and Farming Systems: CORE
  • Demeter
  • Asociación para la Agricultura Biodinámica en España
  • Codex Alimentarius, normas internacionales de los alimentos
  • Louis Bolk, organización holandesa sobre nutrición y salud
  • IFOAM Organics International
  • Agencia Española de consumo, Seguridad alimentaria y Nutrición
  • App: Aditivos alimentarios – Números E
  • The Whole U, University of Washington
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Dietista Integrativa