¿Conoces el Hipérico o Hierba de San Juan? Es una planta medicinal perenne muy conocida por ser considerada un antidepresivo natural, aunque esta planta tiene muchas más aplicaciones terapéuticas.

Diferentes nombres

Además de por hipérico, también es conocido como hierba de San Juan, hierba militar y corazoncillo. Su nombre científico es hypericum perforatum. El término “perforatum”, hace referencia a las hojas que parecen estar agujereadas, aunque en realidad son glándulas translúcidas.

Estas están repletas de aceites esenciales. De hecho, si las apretamos con los dedos, sale un jugo de color rojizo que tiñe la piel.

Clasificación

Pertenece a la familia de las hiperáceas.

Origen e historia

Planta herbácea originaria de Europa y Asia central, conocida y utilizada por la medicina popular desde hace más de 3.000 años, aunque fue descrita por primera vez en tiempos de Hipócrates, quien lo recomendaba como antiinflamatorio.

Los griegos creían que el olor del hipérico alejaba a los malos espíritus. Creencia que persiste a lo largo de la Edad media, en la que se utilizaba esta planta en los exorcismos, con el nombre de “fuga daemonum”. En esa época, era el antibiótico y cicatrizante más popular y se usaba para las heridas de guerra. De ahí que también sea conocido como hierba militar o hierba del soldado.

En el siglo XVI, Paracelso dijo sobre él “no es posible encontrar en ningún país un remedio más soberano para tratar las heridas”. El hipérico, constituía uno de los ingredientes principales del “aceite de Aparicio”, que ya aparecía citado en el Quijote, como remedio para curar a éste sus heridas.

Sebastian Kneipp, recomendaba macerar flores frescas de hipérico en aceite de oliva para el tratamiento de contusiones, neuralgias y otros dolores. En el siglo XIX, se desarrolló considerablemente su uso y desde entonces su popularidad no ha parado de crecer.

En Alemania, país de gran tradición botánica, los médicos lo prescriben para la depresión desde 1994. Se receta más el hipérico que el Prozac, o cualquier otro antidepresivo convencional.

Esta planta florece en Mayo y alcanza su apogeo en Junio, alrededor del solsticio de verano, de ahí otro de sus nombres: “hierba de San Juan”.

Lugar de cultivo

Se cultiva principalmente en Australia y países de Europa Oriental y Central, aunque la podemos encontrar en prácticamente toda Europa, de donde procede. También existe en otras numerosas partes del mundo como: China, América y norte de África.

Es una planta común de los terrenos de baja y media altura. En la península ibérica, es fácil encontrarla en los bordes de los caminos, matorrales y zonas boscosas no muy densas.

Principios activos

La parte medicinal son las sumidades floridas, cuyo principio activo más importante es la hipericina; pigmento de color rojo que normaliza los neurotransmisores implicados en la modulación del humor. A la hipericina no sólo se le debe la mayor parte de la propiedad antidepresiva de esta planta, sino también sus propiedades antivirales y antitumorales.

También contiene hiperforina (un derivado del floroglucinol), que tiene efectos antimicrobianos. Los conocidos como flavonoides, entre los que destaca el hiperósido (flavona derivada de la quercetina) y la rutina. También encontramos taninos (5-15%) y aceites esenciales, como el alfa-pineno, pineno, cineol y limoneno.

Propiedades

  • A nivel interno, el hipérico es sedante, antidepresivo, antiácido, antiinflamatorio, bactericida, antiviral y antitumoral.
  • A nivel externo, es antiinflamatorio, antiséptico, bactericida, antiviral y cicatrizante.

Indicaciones

  • Esta planta está considerada: el “árnica de los nervios”. Es un tónico del sistema nervioso, con efectos sedantes y antidepresivos.
  • Combate la depresión leve o reactiva. Los trastornos del ánimo (mal humor, desánimo, irritabilidad), apatía, ansiedad, nerviosismo, estrés, TOC (trastorno obsesivo compulsivo) y TAE (trastorno afectivo estacional).
  • Mejora la calidad del sueño, así como la memoria y la concentración.
  • Indicado para los dolores musculares y de los nervios (neuralgias, ciática), migraña, gota, artritis, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, hepatitis C, cáncer, leucemia y SIDA.
  • Combate la acidez estomacal (por lo que está indicada en caso de úlceras y gastritis), síndrome del colon irritable, diarreas y vómitos.
  • Regula la menstruación (calma el dolor menstrual, disminuye las menstruaciones abundantes y favorece las que son escasas).
  • Trata problemas infantiles, como la enuresis nocturna, terrores nocturnos y pesadillas.
  • Por vía externa, está indicado para quemaduras de primer grado, heridas (incluso abiertas), cortes, rozaduras, llagas y úlceras en la piel.
  • Picaduras y mordeduras de animales.
  • Inflamación y dolor muscular: torceduras, tendinitis, artritis,
  • Problemas de piel: dermatitis, psoriasis, eccemas, acné y herpes
  • Otros: cáncer de piel, otitis, varices y hemorroides.

Forma de administración

  • Por vía interna, se puede consumir en comprimidos, infusión o tintura.
  • Por vía externa, se usa en forma de emplastos (para heridas), tintura y aceite (que se obtiene macerando flores de hipérico en aceite). También se pueden hacer gargarismos, para la gingivitis.

Precauciones

Si seguimos un tratamiento con esta planta, ya sea por vía interna o externa, no debemos exponer la piel al sol, ya que puede provocar reacciones en ésta (quemaduras o ulceraciones cutáneas). Esto se debe a que la hipericina puede producir fotosensibilización en la piel.

Contraindicaciones

  • No debe tomarse esta planta durante el embarazo, ya que podría provocar contracciones uterinas.
  • El hipérico interactúa con muchos medicamentos: como antidepresivos, barbitúricos, anticoagulantes, antiácidos, anticonceptivos orales y retrovirales, por lo que mientras se estén tomando estos, no se debe consumir.

¿Sabías qué?

  • El nombre “hipérico” deriva del griego hyperikon (sobre imágenes. Por encima de una aparición).
  • Se cree que este nombre hace referencia a la propiedad que se le atribuía de ahuyentar a los malos espíritus y las apariciones. Tiene fama de poseer propiedades mágicas. Además de ahuyentar los malos espíritus, se creía que protegía de las tentaciones diabólicas e incluso se colgaba de los tejados para prevenir el rayo y los incendios.
  • También se colgaban ramas en el interior de las casas y saquitos medicinales en las cunas de los bebés para protegerlos de energías negativas. Para conseguir estas propiedades, debía recogerse en la madrugada del día de San Juan.
  • Según una antigua leyenda, el jugo rojo que se obtiene al prensar las flores se debe a que esta planta crecía bajo la cruz de Jesús y cada flor recibió una gota de su sangre, mientras que otra leyenda cuenta que procede de la sangre de San Juan Bautista cuando éste fue decapitado.
Share.

About Author

Diplomada en Naturopatía, Dietética y nutrición, Cosmética natural, Iridología, Reflexología y Acupuntura coreana

Leave A Reply