Nuestro cuerpo posee entre un 65 y 70% de agua, siendo su acumulación de manera indebida más común en mujeres que en hombres, sobre todo en mujeres embarazadas. La retención de líquidos se basa en la presión osmótica, en ocasiones falla y el agua queda acumulada en los tejidos de la piel.

Las zonas más afectadas suelen ser la del abdomen y piernas. Para eliminar la retención de líquidos en el cuerpo debemos saber cuáles son los motivos de su aparición. Siempre que no se sufra de enfermedades o problemas de tipo renal podrá eliminarse con facilidad, aunque es un proceso lento y hay que ser constante.

Qué causa la retención de líquidos

La hinchazón, el aumento de peso o variaciones precipitadas y la sensación de pesadez son algunos de los síntomas relacionados con la retención de líquidos, en ocasiones puede llegar a confundirse con un aumento de la grasa corporal. Por suerte, el cuerpo elimina mucho antes el líquido que la grasa, antes de comenzar a eliminar líquidos debemos conocer sus causas ya que según cada persona los motivos pueden variar. Estos son los principales:

  1. La ingesta de medicamentos, tales como corticoides, antihipertensivos, tratamientos hormonales y neurolépticos.
  2. Abuso de la sal y déficit de proteínas.
  3. Vida sedentaria, falta de ejercicio, inactividad o poca movilidad.
  4. Cambios hormonales, como los que se producen durante el embarazo, días previos a la menstruación o durante la menopausia.
  5. El calor, hace que los vasos sanguíneos se dilaten y sean más porosos, causando la salida del agua de los vasos e impidiendo la absorción de los tejidos.
  6. Enfermedades, la insuficiencia renal, venosa, cardiaca, cirrosis, etc. suelen alterar la regulación de fluidos y crear edemas.
  7. Desnutrición.

Cómo eliminar la retención de líquidos

Consejos que evitarán seguir aumentando la retención de líquidos y ayudar a bajar de peso rápidamente:

  1. Beber entre un 1,5l y 2l diarios de agua, de lo contrario el cuerpo mantendrá en su interior el poco líquido que le aportamos.
  2. Tomar alimentos diuréticos, como la piña, arándanos, sandía, vinagre de manzana, cola de caballo, té verde, naranja, alcachofa, diente de león, perejil, cebolla, hinojo, cola de cereza y castaño de indias, entre otros.
  3. Evitar alimentos con sodio. La sal es el primer alimento que debemos evitar, pero hay otros muchos que contienen un alto porcentaje de sodio, como son, las latas de conservas, sopas deshidratadas, el alcohol y embutidos. Se recomienda sustituir la sal por hierbas aromáticas (perejil, ajo en polvo, pimienta, etc.)
  4. Limita los carbohidratos refinados. Están considerados como calorías vacías, los podemos encontrar en azúcares (procesados y refinados como el jarabe de maiz) y cereales refinados (granos que sólo contienen el endospermo).
  5. Hacer deporte. Como mencionamos anteriormente el sedentarismo es una de las principales causas de la acumulación de líquidos, el remedio para combatirlo es realizar ejercicios físicos como, correr, nadar, montar en bicicleta y caminar. Además favorece la sudoración y expulsa toxinas. Realizar mínimo 30 minutos al día de deporte para notar resultados a corto plazo.
  6. Ingerir alimentos ricos en potasio. Ayudarán a controlar la presión en la sangre y eliminar la retención de líquidos. Esta sustancia se encuentra en frutas como: el kiwi, plátano, melón y naranja. También, en estas verduras: papa, col, alcachofa, remolacha y aguacate.
  7. Descansa y reposa. En caso de notar piernas o tobillos hinchados, tumbarse con las piernas inclinadas hacia arriba.
  8. Evitar usar prendas ajustadas. Dificultan la circulación y hacen que el organismo no elimine los líquidos de forma adecuada.
  9. Masajes con cremas de efecto vascular. Activa la circulación, utilizar de forma ascendente empezando desde los tobillos.
  10. Duchas templadas o frías. No se recomienda abusar del agua caliente, lo ideal es acabar la ducha con agua fría para activar la circulación.
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Redactor invitado