Llega el 2018, y con él, empieza el mes de enero con su cuesta arriba. La mayoría de personas comienza con los propósitos de año nuevo, y para muchos, eso incluye tratar de perder peso tras las Navidades. Aunque pocos llegan a febrero con la misma motivación. ¿Por qué? Puede ser porque los propósitos sean demasiado ambiciosos o porque las dietas que nos proponemos son demasiado restrictivas y no se adaptan a nuestras necesidades.

Es mucho más eficaz plantearse retos sencillos y productivos como por ejemplo, hidratarse bien y evitar el exceso de azúcar.

Problemas del azúcar añadido

El problema real del azúcar blanco (refinado), además de resultar adictivo, es que lo encontramos en todas partes. La mayoría de productos envasados lo llevan y es muy fácil que a lo largo de un sólo día, terminemos por comer una cantidad desproporcionada de este tipo de hidrato de carbono. Eso no sólo nos supone un fuerte esfuerzo para el hígado y el páncreas —que lucharán para regular la cantidad de azúcar (e insulina) que circula por la sangre—, sino que además estaremos consumiendo muchísimas calorías vacías con casi ningún interés nutritivo.

Refrescos

De entre los azúcares añadidos, escondidos en nuestro día, destacan los refrescos y las bebidas isotónicas para hidratarse. Mucha gente tiene incorporado el hábito de beber más de un refresco al día y acaba por consumir cantidades enormes de azúcar. ¡Sin ni siquiera darse cuenta!

Un sólo refresco convencional puede contener más de diez terrones de azúcar en él. 

¡Tenlo en cuenta la próxima vez que te lo bebas!

Bebidas isotónicas

Algo muy parecido ocurre con las bebidas isotónicas. Aunque a menudo te dirán, que son ideales para rehidratarse tras un desgaste físico porque contienen muchas sales minerales. Lo que te esconden, son los 20 gramos de azúcar que pueden llegar a contener. Una cantidad desmesurada, ya que supone casi una cuarta parte de todo el azúcar diario que deberíamos tomar. Además, te aporta una cantidad de calorías que te va a costar un gran esfuerzo volver a quemar.

¡Las calorías de un refresco azucarado son equivalentes a más de un tercio de esa clase de spinning que tanto esfuerzo te cuesta!

¿Cómo hidratarse sin azúcar?

Una muy buena alternativa a los refrescos y al café con leche con azúcar, la encontramos en el té verde. Tomar entre dos o tres tazas de té a lo largo del día, nos ayudará a mantenernos hidratados a todas horas. Además, también es compatible con el deporte: si lo tomamos antes, el té verde estimula el organismo y promoverá la quema de grasas durante el ejercicio. Si queremos recuperar líquido justo después del entrenamiento, siempre podemos recurrir al té verde envasado ¡pero natural y sin azúcares!, como los de Umai Cha.

El Ryoku cha

El Ryoku cha contiene todo el sabor del “Sencha Ichiban-cha”, ya que está elaborado con una selección de las hojas más frescas del té verde japonés.

Dentro de la gama, existen sus otras dos variedades: el Houji cha y el Genmai cha, que ambas contienen un poco menos de teína. El Genmai cha te sorprenderá por su combinación con arroz integral tostado, que le da un particular color dorado a la bebida. Mientras que el Houji cha enseñará otro sabor muy especial a tu paladar, ya que esta hecho con hojas de té verde sometidas a un proceso de tostado.

Las tres distintas variedades de té verde presentadas son una opción perfecta para aquellas personas deportistas o que buscan un estilo de vida saludable.

¿Sabías qué?

  • El té verde es una bebida perfecta para acompañar tus comidas sin tener que recurrir a refrescos cargados de azúcares y calorías.
  • En Japón, es una práctica diaria y son una cultura mundialmente conocida por su salud de hierro.
  • Otra opción que destaca por los beneficios que nos aporta y una alternativa perfecta para aquellas personas que no están acostumbradas a sabor no dulce del té original, es el té verde con limón. El limón añadido es ideal para absorber mejor las propiedades antioxidantes del té verde, como la catechina (se absorben hasta seis veces más antioxidantes* que sin la presencia del cítrico).
  • Además, también es una buena fuente de vitamina C, que resulta indispensable a la hora de reparar tejidos del cuerpo como los huesos, la piel o los ligamentos.

*Estudio de la Universidad Purdue: “Citrus juice, vitamin C give staying power to green tea antioxidants”

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