La palabra estrés es un anglicismo que deriva del término stress, que significa presión o tensión; y a su vez, este del latín stringere (apretar o estrechar).

El estrés designa “la sobrecarga humana que depende tanto de la intensidad de la presión emocional como de la capacidad para hacerle frente”¹. Pero en realidad, el término viene de la física y se usaba para designar la resistencia de los materiales frente a la presión. Desde un punto de vista psicológico, el estrés sigue significando el efecto de la presión, dado por una serie de circunstancias percibidas mayormente como externas (trabajo, estudio, cuidado de padres y/o hijos, daños o pérdidas, amenazas, entre otras muchas cosas) y la capacidad de la estructura, en este caso nosotros y nuestros recursos para hacerle frente al estrés.

Si hablamos del ser humano, es fácil pensar en la presión que muchos soportan en una sociedad moderna con su ritmo frenético, y a menudo, con poco tiempo libre adjudicado al descanso y a la conciliación familiar.

Tipos de estrés

Existe un llamado estrés positivo, el que va vinculado a un logro, como por ejemplo aprobar un examen o vencer en una competición deportiva.

Y el estrés negativo, como por ejemplo un secuestro, que no conduce a nada bueno. Si bien el estrés, al tratarse de una reacción de alerta, mejora inicialmente el rendimiento; y cuando dura demasiado tiempo, lo disminuye de forma notoria.

Las consecuencias del estrés

Son evidentes: ansiedad, angustia, confusión mental, sufrimiento, irritabilidad, bajón inmunitario, agotamiento, depresión, contracturas, insomnio, dolores diversos, migrañas, úlcera gástrica, infarto y un largo etcétera.

tipos de estrés

© Ricardo Orozco

¿Cómo pueden ayudarte las Flores de Bach ante el estrés?

Ante este panorama, lo ideal como siempre en estos casos, sería realizar un tratamiento individual y personalizado, ya que la terapia floral de Bach busca las esencias correspondientes para cada individuo que pueden ser diferentes según el tipo de personalidad. Pero más allá de esto, existen una serie de “herramientas” florales que suelen ayudar en el estrés.

Fórmula del Rescate

El recurso más socorrido consiste en la toma del famoso Rescue Remedy o fórmula del Rescate. Se trata de una combinación de 5 esencias del sistema² (compuesto por 38), que sumadas tienen una capacidad equilibrante. Se puede tomar directamente del frasco, que podrás adquirir por poco dinero en Naturitas, o bien diluido en un bote con agua y un poco de conservante (coñac, agua de mar u otros). En cualquier caso el número de tomas no debería ser inferior a 6 veces al día (dos gotas del frasco comprado directamente en la boca o 4, si se trata de una dilución). Y en los casos en que el estrés es muy fuerte, puede ingerirse cada 5 segundos hasta encontrar mejoría.

Esta fórmula carece de contraindicaciones o efectos secundarios y es compatible con cualquier tratamiento que la persona esté realizando. Pero como todas las fórmulas, es ciega y sintomática, esto significa que no va al fondo del problema, ya que no discrimina el tipo de persona que lo toma.

Obviamente, cada individuo llega al estrés desde una determinada personalidad, ansiosa o no; con determinados recursos de afrontamiento o sin ellos. Por eso, existen flores del sistema Bach muy enfocadas para ayudar en el estrés.

Una de ellas es Impatiens, que trabaja sobre la aceleración, ayudando a rebajar la aceleración tan presente en la ansiedad y en la reacción que tenemos hacia las situaciones estresantes.

Flor del castaño de Indias

Otra esencia sumamente relacionada con el estrés y la ansiedad, que el mismo provoca, es el White Chestnut (la flor del castaño de indias), que tiene que ver con los pensamientos recurrentes tipo círculo vicioso. En otras palabras, con la preocupación, que en la ansiedad producida por el estrés es notoria. Esta rumiación mental que toma por asalto nuestra mente no solo nos agota, sino que hace que no podamos concentrarnos ni estar del todo lúcidos ante la vida que nos rodea. Además la preocupación no nos deja dormir, con lo que el agotamiento se dispara. Y hablando de agotamiento, contamos con Olive, una flor relacionada con la gestión energética.

Flores del Olmo y del Roble

Pero aún existen dos flores muy relacionadas con el estrés propiamente dicho: Elm y Oak (las flores del Olmo y del Roble respectivamente). La primera se relaciona con el concepto desbordamiento, y la segunda con la sobrecarga. Sin duda estos dos términos están muy relacionados con el estrés.

Más allá de estas flores generales para toda persona estresada, existen las esencias propias de cada personalidad, las que ayudan a afinar más el tratamiento.

En resumen, decir que la terapia de Flores de Bach, posee herramientas naturales muy adecuadas para el grave problema que supone el estrés en nuestra sociedad actual. Por otra parte, son instrumentos de conciencia que nos ayudan a conocernos mejor, a desarrollar nuestras potencialidades y a crecer como personas.

¹Varela, Pilar. Ansiosa-Mente. La Esfera de los Libros. Madrid, 2002.
²La fórmula del Rescate se compone de Star of Bethlehem, Impatiens, Clematis, Cherry Plum y Rock Rose.

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About Author

Terapeuta Floral y Médico por la Universidad de Barcelona. Cofundador de SEDIBAC (Sociedad para el Estudio y Difusión de la Terapia Floral de Bach de Cataluña).

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